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Calidad

Una buena traducción puede parecer cara, pero una mala traducción puede ser mucho más costosa. Desafortunadamente, muchas personas que necesitan una traducción no pueden juzgar la calidad de su producto final. Al fin y al cabo, ¡esta es la principal razón por la cual necesitan un traductor! Por esta razón, he desarrollado esta guía sobre cómo conseguir una traducción de gran calidad, basada en tres puntos:

  1. Conozca lo que quiere. Invertir un poco de tiempo al principio del proyecto, definiendo lo que quiere de su traducción, aumentará enormemente la probabilidad de estar satisfecho con su producto final. Incluso le ahorrará dinero.
  2. Conozca quién hará su traducción. En Vis Verborum, todas las traducciones son realizadas por mí, a no ser que lleguemos a otro acuerdo. Si acordamos utilizar a otro traductor, le facilitaré su contacto. Así podrá comprobar sus credenciales en directorios profesionales.
    Sólo trabajo con traductores certificados con la norma ISO 17100 y verifico sus credenciales. Así no tendrá que hacerlo, a no ser usted quiera, por supuesto. Si su agencia de traducción actual no le dice quién está realizando su traducción, quizás sea hora de cambiar a una que sí lo haga.
  3. Verifique su traducción. Todas las traducciones de Vis Verborum (excepto para trabajos con agencias*) son revisadas por un segundo traductor en conformidad con los estándares de calidad ISO 17100. Cuatro ojos siempre ven más que dos. Esta es su mayor garantía de calidad contra errores graves en el texto.

* Nota: Si es una agencia u otro traductor, sólo organizaré una revisión ISO 17100 si la solicita específicamente. Esto se debe a que considero que es su trabajo realizar la revisión, en compensación por el sobreprecio cuando factura a un cliente.